Zapatos
sábado 15 de enero de 2011
Fotografía de Jordi jmboixader.
Intensamente mis pupilas se clavan en el brillo de mis zapatos. No reconocen esos cuerpos negros, como algo propio. ¿Qué se siente al caminar descalzo? ¿Qué tacto posee la tierra bajo los pies? ¿Qué dice la hierba al acariciar mi piel?
He abandonado el banco de mis seguridades, atrás quiero dejar la comodidad de lo civilizado. Camino descalzo, en un mundo que sigue igual, yo no. Un sol continúa en lo alto, alumbrando mi redescubrimiento.
Soy descalzo, camino liberado de una corbata que me ahoga, de un cinturón que no sujeta mi valentía. Existe una libertad al alcance de todos, que borra y desata las obligaciones innecesarias. Ya no existo en aquello que me etiquetaba.
No hay zapatos que huelan los tiempos de las maderas, ni el frescor del agua, ni que sientan la naturaleza. No hay texturas que descubrir dentro de las hormas, no hay colores, ni reflexiones tempranas que escuchar.
Estoy descalzo en la vida, en el escenario de este día que todo domina. Soy el descalzo que crece en su conocimiento, habitando este mundo, sin necesidad de unos cuerpos negros en sus pies.
Solo eran zapatos, que no nos guardan, no nos salvan, ni nos hacen mejores, ante un mal, solo nos aíslan de la alfombra lujosa llamada vida. Solo nos desconectan de lo sabio.



9 comentarios:
Nadie debe y menos yo jugzar nunca esa decisión tuya...pero permíteme que te diga algo amigo, es la elección del verdadero Sentir, es la sensación de saborear auténticamente la vida, es la liberación de la opresión de lo cotidiano, de las responsabilidades que nos ahogan y nos quitan energias...ando descalza, como tú lo empiezas a experimentar, y te diré algo...no dejes pasar un instante sin vibrar con el frescor de la hierba, con lo granoso de la arena, con el frio del asfalto...es duro, Sí, cierto...pero con todo mi corazón te digo, que es UNICO.
Adelante.
Desnudar el cuerpo por completo para ser libres y poder evolucionar.No atarnos a nada que no queramos y poder volar a nuestro antojo.
Un millón de besos.
Liberar el cuerpo y la mente de ataduras que no aportan nada más que presión. Además me encantan las baldosas de la foto.
hay que ser muy valiente para andar descalzo por la vida... pero como tu bien dices "solo eran zapatos".
un beso.
Cuánta presión innecesaria soportamos, con cuánta hipocresía alimentamos nuestros corazones al caminar encorsetados en unos zapatos que no nos protegen de lo importante y ni tan siquiera suelen ser de nuestro número.
Me has hecho pensar Myles...Mil gracias.
Un abrazo.
Hola querido!
Hice un post especialmente para ti en mi blog!
Hazme una visita y ver el post, ok?
Beso
ebomsergay
Corer hacia los parajes que una desea y el mérito es que aunque las baldosas se tambaleen, son nuestras baldosas a seguir.
Un saludo
Nacemos descalzos... somos calzados después... y al final... buscan calzarnos para despedirnos...
Me encanta este blog tuyo, saludos, L.
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